Microtextos de interior

Clic

Fernando Aramburu tiene un libro magnífico titulado ‘Los ojos vacíos’. Lástima que aparezca tan serio en las solapas de sus libros porque, además de ese, tiene otros. Si tuviera menos miedo hablaría de ellos, pero Fernando impone, lo siento.

Confirmado. Los escritores no decimos más que memeces (vaya, me incluyo, menuda memez). Deberíamos dedicarnos a escribir, vender no es lo nuestro. O sí, pero lo hacemos mal. Aunque, por otra parte, resulta divertido. Las memeces de los otros flotan en un mar de vainilla mientras las tuyas vuelan en círculo buscando un trocito de mar. Cuando lo encuentran se sumergen, y luego, vuelta a flotar. Así que somos todos iguales, si acaso, unos más memos que otros.

Si hoy tuve una sorpresa, fue la de Paloma Benavente. Lo pienso mientras camino por el pasillo. Miro de reojo la pantalla y sonrío con risa veloz. Un vaso de agua, la Benavente que pasa a mi cuaderno de personas encontradas, clic. Apagar.